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viernes, 10 de octubre de 2008

La increíble historia del Citroen de Alan, los robos en el Ministerio de Educación, y la riqueza del ministro José Antonio Chang Escobedo



Primer Acto

Haber mencionado el Citroen negro que Alan García recibió regalado a comienzos de los años ochenta, vehículo que manejaba su hombre de confianza Rómulo León, ha generado que nuestros amables lectores pregunten acerca del bondadoso peruano que hizo el oportuno y desinteresado obsequio del vehículo francés a AGP.

Consultando nuestras notas, hemos recordado que el amable ciudadano que obsequió el Citroen a mi compañero García responde al nombre de don Mario Mendoza. En los años ochenta, don Mario era el representante de Citroen en el Perú, marca que nunca pudo posicionarse (disculpen la huachafería del término) en el mercado de Chololandia como sí logró hacerlo, por ejemplo, en Chile.

El destino deparó que don Mario perteneciera a la misma logia masónica de Luis Nava Guibert, antiguo mozo de estoques y hoy alguacilillo de García Pérez en Palacio de Gobierno. Fue allí donde nació la amistad entre Nava Guibert y Mario Mendoza.

En aquellos lejanos años, Nava le explicó a Mario la pobreza franciscana en la que vivía un muchacho llamado Alan, que se perfilaba como futuro presidente del Perú. Le pidió que colaborara con el candidato. Mario de inmediato le contestó a Nava que qué ocurrencia, faltaba más... Al día siguiente, Mario Mendoza le hizo llegar el regalo solicitado. En ese tiempo, el pobre Alan no tenía donde caerse muerto. El obsequio consistía en una flamante máquina Citroen, color negro azabache, de esas que podían caminar con tres ruedas en caso de emergencia.

Como era mucho roche que de la noche a la mañana García se apareciese en Lima con semejante vehículo, Alan le pidió a su carnal y amigo del alma, don Rómulo León Alegría, que le manejara el vehículo, a lo cual el fiel y sacrificado Rómulo accedió de inmediato, convirtiéndose en el agraciado chofer del futuro felón.

Hasta aquí la historia de don Mario Mendoza, el íntimo de Luis Nava Guibert, benefactor alanista a quien denominaremos de ahora en adelante, para evitar confusiones, don Mario Mendoza 1.

Segundo Acto

El 11 de diciembre de 2006, desempeñaba la presidencia mi amigo y compañero Alan García Pérez, y detentaba ya por cinco meses el cargo de ministro de Educación su cómplice, don José Antonio Chang Escobedo. En esa fecha, el referido Ministerio firmó un contrato de mantenimiento de locales escolares con una firma desconocida y sin solvencia llamada Kinza, E.I.R.L.

El contrato ascendió a la friolera de 12 millones de soles. Kinza, empresa individual de responsabilidad limitada. no tenía antecedentes, ni experiencia para reconstruir locales escolares. Más aún, era una firma que practicamente carecía de capital.

La empresita fantasma era propiedad de una anfitriona argentina llamada Karen Inza. La compañía fue creada para los fines artísticos que ustedes pueden suponer. Peor aún, Karen, en su corta vida de modelo en pasarelas y recepciones sociales, jamás reparó ningún local escolar.

A esta empresa fantasma, por motivos que explicaremos, el corrupto ministro José A. Chang Escobedo entregó doce millones de soles.

Como apreciarán en el vídeo del programa La Ventana Indiscreta que acompañamos al presente, Kinza E.I.R.L. se apoderó prestamente de siete millones de soles, se puso a buen recaudo, y no ejecutó los trabajos a los que se había comprometido.

A estas acciones, mis estimados, los abogados seguramente calificarían como estafa o latrocinio calificado.

Tercer Acto

Se preguntará, el esforzado lector, ¿qué tiene que ver Kinza con Mario Mendoza 1, el caritativo ciudadano que le regaló un Citroen negro último modelo a García Pérez a comienzos de los años ochenta? La respuesta es sencilla: si bien Kinza era la empresa de la anfitriona Karen, quien realmente estaba detrás de ella (y de la empresa) era nada menos que el hijo de Mario Mendoza 1, quien también responde al nombre de Mario Mendoza. Para diferenciarlo, llamaremos Mario Mendoza 2 a este pendenciero ciudadano.

¿Como fue qué una empresita fantasma como Kinza pudo recibir doce millones de soles del Estado peruano, para reconstruir locales escolares siendo una firma dedicada a la organización y provisión de anfitrionas para recepciones sociales? Habría que preguntarle a Mario Mendoza 2, quien seguramente referirá la interrogante a su papá, don Mario Mendoza 1. Mario Mendoza 1, probablemente, explicaría que la respuesta está relacionada con el poder e influencia qué tiene en el régimen de García Pérez un Citroen regalado en el momento oportuno.

Cuarto Acto

Modestamente, el corrupto ministro de Educación José Antonio Chang acaba de declarar ser el titular de un sugerente patrimonio ascendente a seis millones de soles (aproximadamente dos millones de dólares). Cuando pensamos en esta cifra, que es un valor aproximado de los activos del cómplice de García en Educación, nos preguntamos, ¿cuánto en comisiones y coimas habrá recibido Chang Escobedo de Kinza y de todas las demás empresas como Kinza que han contratado con su Ministerio?

Acto Final

Con su fortuna de seis millones de soles, el ministro Chang Escobedo acaba de comprarle a Alan García la residencia que éste regentaba en Los Pulpos. Según afirma, Chang sólo pagó por dicha casa de verano 130 mil dólares. ¿Cuál habrá sido la cifra real de la transacción? Eso no lo sabemos. Lo que sí conocemos es que estamos frente a un régimen agujereado por la corrupción.

En particular, García y ministros como Chang Escobedo son vulgares delincuentes que deben de inmediato ser puestos en manos de la justicia.

Podrá usted conocer a la modelito Karen, a Mario Mendoza 2, y los vergonzosos pormenores del robo perpetrado por Kinza en el susodicho vídeo de La Ventana Indiscreta que ilustra esta nota.

Fuente: Weblog Cavb.
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